Chavistas por siempre

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martes, 4 de diciembre de 2012

Conoce más de los Diablos Danzantes de Venezuela patrimonio nuestro





Todo está listo. Para el ministro de Cultura, una decisión favorable a Venezuela es "inminente": Este miércoles se conocerá si el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) aprueba la inclusión de los Diablos Danzantes de Corpus Christi, de Venezuela, dentro del listado de patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad.


Sería la primera manifestación venezolana dentro de este selecto grupo de expresiones culturales del mundo. Venezuela postuló por segunda vez a los Diablos Danzantes de Corpus Christi, una manifestación que se celebra el noveno jueves después del Jueves Santo en once localidades del país desde el siglo XVII.


Este sábado viaja a París, sede de la Unesco, la primera avanzada de la delegación nacional ante el órgano subsidiario del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco, que es presidido por Venezuela.

Esta comitiva, encabezada por el viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Benito Irady, y un grupo de antropólogos, mantendrá reuniones el domingo con países miembros del grupo latinoamericano y caribeño para evaluar el expediente venezolano, así como las propuestas de Colombia (la celebración de San Francisco de Asís), Brasil (el Carnaval de Recifes) y Ecuador (técnica de tejido de sombrero), explicó Irady.

El lunes partirán a la capital francesa 22 diablos danzantes integrantes de las once cofradías: Yare, en Miranda; Patanemo y San Millán, en Carabobo; Cata, Cuyagua, Chuao, Ocumare de la Costa y Turiamo, en Aragua; San Rafael de Orituco, en Guárico; Naiguatá, en Vargas; y Tinaquillo, en Cojedes.

Ese día, informó el viceministro, el país tendrá una exposición con fotos, videos y muestras de trajes y máscaras, para dar cuenta de la importancia de esta tradición. Habrá foros y debates de los cófrades para que el público comprenda la trascendencia de esta celebración que se remonta a los años 1600.

Confianza

Ya en 2002 Venezuela planteó por primera vez la inclusión de esta tradición dentro del listado de patrimonio cultural inmaterial de la Unesco. Irady señaló que en ese momento, el expediente fue devuelto con observaciones para que se elaborara nuevamente. La iniciativa se retoma en 2008. "Ahora el jurado, al recibirla por unanimidad, la declaró favorable para que sea incorporada a la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial", puntualizó.

Precisó que veinte expedientes de diversas partes del mundo fueron aprobados frente a 16 que se rechazaron. "Al pasar la prueba del jurado examinador, el acto que se va a realizar en París en la reunión del Comité simplemente es una ratificación", señaló.

Ese miércoles 5 de diciembre, a partir de las 9:00 de la mañana, el órgano subsidiario de la Unesco empieza a exponer las características de cada una de las manifestaciones, para que luego se produzca la votación.

Irady resaltó este sábado, durante una rueda de prensa, que se han cumplido los requisitos del organismo para la inclusión de los Diablos Danzantes: que se demuestre que es una manifestación transmitida de generación en generación; que sus integrantes se hayan comprometido con la elaboración del expediente; que no esté fuera del contexto de la representatividad de la herencia cultural de América Latina y el Caribe; que cuente con el apoyo del Gobierno para su fortalecimiento y esté inscrita en la lista del patrimonio cultural del país. Esto sucedió en 2005.

Calzadilla indicó que con esta inclusión de los diablos danzantes como patrimonio mundial inmaterial, "es la venezolanidad lo que se está reconociendo", y resaltó que luego se impone la tarea de reafirmarla con el pueblo. "A través de estas expresiones, se soporta nuestra identidad", puntualizó.

Para Irady, en este proceso ha sido asombroso descubrir que la gran mayoría de los venezolanas desconocía la existencia de esta manifestación con todas su características. "El desafío es muy grande, es la necesidad de devolver la mirada hacia lo que fuimos y lo que somos", agregó.

Por una promesa

Ernesto Herrera tiene 26 años danzando. Hoy, tal como lo hicieron su abuelo y su bisabuelo, preside la cofradía del Santísimo Sacramento de los Diablos Danzantes de Yare, que reúne a casi 2 mil promeseros, una de las más grandes del país y conocidas del país.

La promesa al Santísimo Sacramento del Altar es lo que distingue a estos hombres que, vestidos de rojo y con máscaras, simulan al maligno que se rinde ante Dios. "No se puede danzar simplemente por gusto. Es una promesa al rey de reyes, al Santísimo Sacramento del Altar", resaltó.

Aunque cada cofradía tiene sus trajes y máscaras características, con maracas, cencerros y cascabeles para alejar al mal, la base es la misma: el compromiso religioso y la decisión de preservar su tradición.

Herrera afirma que comienzan a prepararse cada año con antelación, especialmente a nivel espiritual, así como con ensayos de las danzas.

En la víspera de Corpus, a las 12:00 del mediodía, van a la iglesia para recibir el permiso del sacerdote. Hacen una procesión en la calle del Empedrado de San Francisco de Yare y luego, esa noche, participan en el velorio de la Cruz de Mayo, que se extiende hasta el amanecer de ese jueves de Corpus Christi.

Tras vestirse, hacen sus oraciones antes de salir a danzar. Rinden culto en el cementerio a los promeseros ya fallecidos, asisten a la misa oficiada por el Obispo, juramentan a los nuevos promeseros y, finalmente, se produce la procesión con el Santísimo Sacramento.

"Bailamos también donde la gente nos invite. Yo estoy danzando desde los siete años. Me siento muy orgulloso de formar parte de esta tradición. Tengo un compromiso espiritual con el Santísimo y mi bisabuelo, primer presidente de los Diablos. Él y mi abuelo me transmitieron esa fe, entrega, devoción. Aunque mi mamá me ofreció por siete años, yo me juramenté para toda la vida", dice con la emoción en los ojos.

Sabe que ese ímpetu y esa entrega la tiene el menor de sus cinco hijos. "Tiene dos años y medio y ya baila al Santísimo", contó con satisfacción. El lunes, Ernesto emprenderá su viaje a París, junto con otros 21 diablos danzantes venezolanos, para divulgar ante el mundo su fe y su entrega a una tradición de casi 400 años.

Prensa AVN

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