lunes, 19 de mayo de 2014

Chávez recordó en Aló Presidente importancia de defender la Patria ante amenaza de intervención



Con una reflexión sobre la gestión del ex mandatario venezolano Cipriano Castro, y su valentía combinada con el sentimiento nacionalista que lo llevó salvaguardar el país, comenzó el presidente Hugo Chávez su programa dominical Aló Presidente número 110, desde el Museo Militar, situado en la parroquia 23 de Enero, en Caracas.

Durante su alocución dijo que Castro, al igual que él, tuvo que enfrentarse a grupos económicos que pretendían gobernar Venezuela irrespetando su autoridad.

“Cipriano Castro era un General nacionalista que se enfrentó a los poderes que habían hegemonizado a Venezuela desde la traición a Bolívar, pero también se enfrentó a los poderes externos que pretendían intervenir la nación y repartírsela”, señaló aquel 30 de junio de 2002.

El Presidente destacó que en 1902 cuando Castro tenía tres años en el poder grupos económicos de Venezuela armaron un ejército para derrocarlo, y para completar la presión, varias potencias mundiales enviaron sus barcos de guerra para bloquear al país porque éste se negó a pagar la deuda externa heredada del siglo XIX.

“Los banqueros dirigidos en este entonces por un hombre que tenía muchísimo dinero como Manuel Antonio Matos, compraron armas de guerra en el exterior, miles de fusiles y caballería. A partir de ahí nació la llamada Revolución Libertadora que no tenía nada de revolución ni nada de libertadora, estaba dirigida por los que tenían el poder económico, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”, dijo.

Posteriormente, Castro tuvo que enfrentar el bloqueo e invitó al pueblo y a sus enemigos políticos a defender la nación frente a la amenaza de intervención extranjera.

“Él hizo una proclama diciendo: La huella insolente del extranjero ha hollado el suelo sagrado de la Patria; y convocó al pueblo porque lo que estaba en juego era Venezuela”.

Lo sucedido al mandatario hizo reflexionar al comandante Chávez, dado que su gobierno y la gestión castrista se vieron afectados por los intentos de sabotaje y derrocamiento provocados por grupos económicos al servicio de intereses imperiales.

Meses antes, el 11 de abril (2002), el país amaneció con la noticia de un golpe de Estado con el que pretendían ponerle el punto final a la Revolución iniciada por Chávez. Sin embargo, los grupos opositores no contaban con el despertar de un pueblo que estaba dispuesto a todo por darle oportunidad al cambio y a las ideas vanguardistas.

AVN

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