domingo, 12 de abril de 2015

Maryclen Stelling: Cumbre Borrascosa

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La VII Cumbre de las Américas ha sido expresión de la dinámica geopolítica regional y de ello dan cuenta los medios, convertidos en una suerte de “escenario de guerra”.

La guerra mediática define la dimensión periodística de los conflictos políticos más importantes de la región que se potencian en la cumbre. Coyuntura en donde los bloques políticos en pugna se polarizan y definen los movimientos del ejército de medios del que cada uno dispone. Por un lado, el bloque “progresista” silenciado y disminuido mediáticamente. Por el otro, la sobredosis informativa proveniente del hegemónico bloque del “oficialismo” de la cumbre, plegado a las razones de los EEUU.

Situación que recuerda el análisis de la guerra del Golfo de Dominique Wolton (War game: la información y la guerra, Siglo XXI, 1992). “Nunca hubo en una guerra tantos medios implicados y nunca la opinión publica tuvo tanta sensación de no estar informada… Nunca tanta demanda de información… Nunca tantos rumores de desinformación…”.

La cobertura mediática de las reuniones previas a la presidencial (Cumbre Empresarial y Cumbre de los Pueblos) responde al juego político-informativo imperante. La Empresarial goza del favoritismo y atención del bloque mediático hegemónico, generando en la opinión publica esa sensación de no estar informados a pesar de tantos medios. La “Cumbre de los Pueblos, Sindical y de los Movimientos Sociales de Nuestra América”, sometida a una descarada desinformación que es expresión abierta del desprecio por los pueblos. Ante tal desproporción informativa, tal como afirma Wolton, “nunca tanta sensación de estar frustrado y saturado a la vez”.

Arriban los presidentes. El bloque hegemónico se solaza en la llegada hollywoodense de Obama y su desproporcionada parafernalia de seguridad, indudable alarde de poderío. Evo Morales (CNN) ratifica el principio de defensa de la dignidad y soberanía de los pueblos, pide respeto a las diferencias ideológicas, económicas y sociales y afirma: “Aspiramos a una América de paz”. Santos se presenta como el pacificador dispuesto a mediar entre Chile y Bolivia, Venezuela y EEUU. Maduro llega precedido por su convicción: “Abrimos una nueva era de relaciones con EEUU”.

Gobiernos y pueblos, injerencia, convivencia y paz se confrontan.

12-04-2015

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